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Tratamiento de rosacea, cuperosis y variculas con laser vascular

Las dilataciones vasculares son un problema frecuente en la sociedad actual. En muchas ocasiones son meramente un problema estético, sin embargo pueden ser un signo de enfermedades de la piel como la rosácea o el lupus eritematoso. Un correcto enfoque diagnóstico y terapéutico por parte del dermatólogo nos permitirá descartar posibles enfermedades asociadas y en ese caso la realización de un tratamiento con láser vascular de colorante pulsado logrará la resolución o un gran aclaramiento de dichas lesiones.
Para saber un poco más sobre estas enfermedades así como de este sistema láser de última generación hemos hablado con el Dr. Albert Mas Vidal, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología, que desarrolla su labor asistencial la clínica Alxen.

LESIONES VASCULARES EN LA CARA
Existe gran variedad de enfermedades cutáneas que se manifiestan con lesiones vasculares (rojeces) en la cara. Sin duda alguna, por la que más nos consultan los pacientes es por la rosácea, tanto en sus fases iniciales (conocida popularmente como cuperosis) como en fases inflamatorias. Se trata de una enfermedad crónica de causa desconocida. Cursa en 3 fases secuenciales, la primera que suele aparecer sobre los 20-30 años los pacientes sufren enrojecimiento facial difuso desencadenado por distintos agentes ambientales lo que lleva a un enrojecimiento permanente constituido por telangiectasias (pequeños vasos sanguíneos dilatados) y si progresa la enfermedad, sobre ello aparecen lesiones parecidas a las del acné. Según el grado de afectación, se preferirá un tratamiento tópico (cremas) o sistémico. El láser vascular es el único sistema que permite la eliminación de las telangiectasias, esos vasos sanguíneos dilatados, por lo que se considera el tratamiento de elección en estos pacientes. Como posee efectos antiinflamatorios también evita las fases avanzadas de la enfermedad. Es importante el diagnostico por parte del especialista en dermatología ya que existen enfermedades similares, como las colagenopatías que también cursan con dilataciones vasculares, pero que el uso del láser no es de elección.

LESIONES VASCULARES EN PIERNAS
La dilatación de las venas de las piernas es lo que se conoce como varices. Las varices en sí deben ser valoradas por un cirujano vascular y se deben realizar pruebas diagnósticas según su criterio como el ecodopler. En las piernas pueden aparecer dilataciones vasculares de pequeño tamaño, lo que conocemos como varículas. Es en este tipo de lesiones dónde el láser vascular nos puede ayudar a conseguir la eliminación de las mismas. No todas las lesiones responden a este tratamiento por lo que es fundamental la valoración inicial para establecer cuál es el tratamiento más adecuado en cada caso.

OTRAS LESIONES VASCULARES
En cualquier parte del organismo pueden aparecer lesiones vasculares tanto congénitas (presentes desde el nacimiento) como adquirida. Angiomas rubí, hemangiomas, malformaciones arterio-venosas, malformaciones capilares, malformaciones venosas o los angioqueratomas son susceptibles de tratamiento con láser vascular. Los resultados son excelentes si se aplica la técnica apropiada en manos expertas. Según el tipo de lesión son necesarias una o más sesiones.

Una de las indicaciones más actuales de este láser es el tratamiento de cicatrices vascularizadas, es decir, cicatrices recientes. La aplicación de este sistema permite la disminución drástica de la amplitud de la cicatriz.